Repudiamos la represión a mujeres y niños Mapuche en el sur

24 noviembre, 2017

Durante la mañana de este jueves 23 se vivieron momentos de extrema violencia contra mujeres indefensas y niños Mapuche de la Comunidad Lafken Winkul Mapu en la zona del Lago Mascardi, cercana a Bariloche.

La Gendarmería y Policía Federal detuvo a madres con niños, durante largas horas manteniéndolos incomunicados. Los niños y niñas  de entre 1 y 10 años permanecieron en dependencias de la delegación de la Policía Federal en Bariloche. Desde CTEP denunciamos que en este momento hay montada una cacería humana hacia quienes, para resguardar su integridad física, debieron abandonar el territorio en el que fueron reprimidos.

2017-11-23-lof-lafken-wunkul-detenidos-x-desalojo-foto-gustavo-zaninelli-28-1-

Los padecimientos de niñas y niños se prolongaron hasta altas horas de la tarde de este jueves, cuando fueron liberados gracias a la presión en las calles y en los medios de comunicación locales de Bariloche y algunos de la Comarca Andina.

Desde el primer momento la Comunidad Mapuche  planteó una postura de diálogo y búsqueda de una solución pacifica mientras durase el conflicto. Se propuso una mesa de dialogo con Parques Nacionales, ente que decidió abandonar ese camino e inició causas penales. Por otra parte también se incitó al Instituto Nacional De Asuntos Indígenas (INAI) a que cumpliera su rol y se hiciera presente en el lugar, nada de esto sucedió.

El Estado volvió a elegir la violencia para no dar respuesta al planteo y ejercicio de los derechos territoriales de esta comunidad Mapuche. Decidieron avanzar como en épocas de dictaduras y genocidios impidiendo el diálogo político. Parques Nacionales y el INAI se negaron a los pedidos que hizo la comunidad para resolver el conflicto sin el uso de la violencia durante las semanas pasadas.

Vemos con preocupación la creciente violencia institucional que no discrimina a la hora de golpear niñas, niños, jóvenes y ancianos y rompe con la vida democrática que nos proponemos. Queremos alertar y llamar la atención de la población en general y de los poderes políticos en particular ya que si no hay una postura y conducta democrática, que respete los derechos consagrados, todas las garantías constitucionales están en  riesgo, cuando no están siendo violadas por el propio Estado que debería garantizarlas

No podemos aceptar el silencio de los gobiernos locales y provinciales que vienen siendo una pieza fundamental cuando se  busca justificar las represiones y atropellos. Los intendentes tienen que manifestarse porque el silencio es cómplice de las injusticias y genocidios.