NACE LA FEDERACIÓN DE COOPERATIVAS DEL SECTOR TEXTIL DE LA CTEP

5 octubre, 2017

Somos los trabajadores que confeccionamos, cortamos, cosemos o estampamos la ropa que viste a todo el país. Muchos de nosotros trabajamos en nuestros domicilios por no tener otra oportunidad, y naturalizamos condiciones que hicieron de este sector uno de los más precarizados. Muchos hemos logrado fundar cooperativas, pero sea cual sea el modo de organizarnos, todos queremos trabajar en mejores condiciones.

Condenamos de forma rotunda la trata de personas, la reducción a la servidumbre y el trabajo infantil. Todos estos constituyen delitos gravísimos que nos llenan de dolor. Son causa de estos delitos la ambición de algunos empresarios y la falta de políticas públicas de parte del Estado. Estado que, en la mayoría de los casos, es cómplice.

Ponderamos y revalorizamos el trabajo familiar domiciliario como la herramienta de subsistencia que ha generado nuestro pueblo ante la falta de empleo formal y de calidad, sin embargo, creemos que es necesario superarlo para crear espacios productivos por fuera de los hogares, como los Centros Productivos de Indumentaria o “Polos Textiles”.

Nuestra campaña “el hogar para habitar, el polo para trabajar” ha permitido que cientos de pequeños talleres familiares se asocien en cooperativas y alquilen un espacio propicio para el desarrollo de la producción, asegurando las condiciones de seguridad e infraestructura, potenciando su capacidad productiva y organizativa al realizar el trabajo de forma conjunta.

 

Nos unimos para reclamar a los gobiernos de todo el país las siguiente políticas para el sector:

 

  • 1.000 POLOS TEXTILES, gestionados por sus trabajadores, así como los trámites para su correcta habilitación municipal y el financiamiento público para la adecuación de los lugares.

 

  • Que todos los trabajadores de este rubro podamos acceder al Monotributo Social, Obra Social y Salario Social Complementario. Estas son herramientas fundamentales para garantizar seguridad sanitaria, aportes jubilatorios y un complemento de ingresos que les permita reducir las interminables jornadas de trabajo que actualmente realizamos.

 

  • Que las licitaciones públicas para adquisición de prendas dejen de un negocio para los mismos de siempre y empiecen a favorecer a las cooperativas. Somos capaces de producir en tiempo y forma las demandas que el Estado requiere.

 

  • Garantizar guarderías o Espacio de Cuidado Infantil para nuestros pibes. Nuestra vocación es que los niños disfruten de una infancia digna. Por eso exigimos al Estado que facilite los medios para que no pasen su día junto a las máquinas, sino dedicando su tiempo a la educación y el juego. La gestión conjunta de las organizaciones populares con el Estado cuenta con muy buenos resultados en este aspecto.

 

La organización de los costureros y trabajadores del sector textil no puede ser obstruida por la inacción del Estado. La organización de los trabajadores, junto al resto de las organizaciones sociales, deben ser actores fundamentales para que la precarización del trabajo en este rubro se termine.

 

Estamos organizados para terminar con la precarización de nuestro trabajo, es tarea del Estado acompañar este proceso para poder decir de una vez por todas: ¡Ningún trabajador textil sin derechos!