“El objetivo es sacarnos de la ciudad de Buenos Aires”

17 marzo, 2014

Una vez más el trabajo en la vía publica es castigado en su eslabón más débil, el trabajador genuino, aquél que vive de lo que vende. Hablamos con Gabriela Olguín del Adoquín y Julio Pereyra de Vendedores Libres sobre el accionar del gobierno de la Ciudad en Once. Cómo es la política de la represión, la marginalidad y los negociados mafiosos. gaby_y_julioEn estos tiempos se recrudeció la represión y la difamación de los vendedores de la vía pública. ¿Qué sucede con los trabajadores en la vía pública de Once?

Julio Pereryra (J.P): Muchos compañeros se fueron de la ciudad de Buenos Aires, por miedo a estas coacciones. Paran autos, bajan cuatro o cinco, les ponen las manos en el hombro y los amenazan para que se vayan o que paguen. Existe un doble discurso, dicen que con los artesanos se tiene otro trato. Es mentira, se los engaña, es el caso de El Adoquín. Los reprimen, los persiguen a sus propias casas y los intimidan. Nos venimos preguntando cuántos detenidos hay del desbaratamiento de las verdaderas mafias. Solo detienen a los trabajadores genuinos, les inventan causas a compañeros que se encuentran trabajando solos en la vía pública. http://economiapopular.coop/la-cooperativa-de-artesanos-%E2%80%9Cel-adoqu%C3%ADn%E2%80%9D-de-san-telmo-denuncia-persecuci%C3%B3n-de-la-metropolitana

¿Qué es lo que persigue el Gobierno de la Cuidad?

J.P.: Lo que quiere el gobierno es avanzar sobre un proyecto de ley: Shopping a Cielo Abierto. Es una lucha de clases, donde el poder económico y la oligarquía de la Ciudad de Buenos Aires no quieren ver gente en la calle. El objetivo es sacarnos de la cuidad. Acá no hay defensa del espacio público, porque si no se lo vendería. En la Ciudad el espacio público se está vendiendo, para negocios inmobiliarios, se privatizan las plazas. Es un proyecto mega millonario.

Hubo un episodio muy violento durante la madrugada del 28 de enero con trabajadores senegaleses. ¿Cómo fueron los hechos?

J.P.: Entró la Metropolitana a la casa de los trabajadores a punta de pistola, hicieron desnudar a niños, mujeres y hombres, revolvieron sus casas, por habitación tenían uno o dos bultos. Eso no hace competencia a nadie. En las actas no figura que se llevaron objetos personales, dinero ahorrado, computadoras. Firmaron el acta a punta de pistola en la cabeza, no entienden lo que firmaron, porque no entienden el idioma.

Gabriela Olguin (G.O): Este accionar no es nuevo, ya pasó en Florida, cerca de Defensa, en la Calle Perú. Ellos dicen que revientan depósitos de las mafias y en realidad son los hoteles donde los compañeros inmigrantes pagan cualquier plata para vivir. A un vendedor cuando le decomisan la mercadería, les cortan las piernas, eso significa que no tenés plata para comprar más mercadería y vender al otro día y en consecuencia que no vas a poder pagar la pieza donde vivís. Porque los trabajadores de la economía popular vivimos al día.

¿Cómo es la estructura de las mafias?

J.P.: Detrás de cada manta hay un trabajador, ese trabajador es explotado por un comerciante convertido en un delincuente, que comete ilícitos: tiene gente en negro que trabaja doce horas con los chicos a la intemperie, está compitiendo deshonestamente.

G.O: Las mafias son organizadas. Previo aviso, las mafias sacan sus cosas de los depósitos donde muchos compañeros guardan su mercadería para no llevársela a su casa, nunca les decomisan la mercadería a ellos y entonces caen los trabajadores genuinos.

¿Qué proponen desde las organizaciones como la CTEP, Vendedores Libres, El Adoquin?

J.P.: Hoy en Once, nosotros buscamos un proyecto de ley donde se contemple todas las partes, para que el espacio público no quede invadido pero donde se respete el trabajador, que este trabajo sea reconocido y dignificado.

¿Cuál sería el Rol del Estado en esta Situación?

J.P.: El Estado no puede prohibir el derecho a trabajar, sino que debe fomentarlo. Deber reconocernos y regular nuestra actividad. Sin embargo la ciudad, nos persigue y protege a las mafias, inventa causas, bajo la carátula de “venta ilegal” o “resistencia a la autoridad y robo”.

¿Y el rol de las organizaciones de trabajadores populares?

G.O.: Fomentar la organización sindical y la participación de los trabajadores en sus procesos de organización y de lucha. Tenemos que conocernos más y reconocernos nosotros mismos como trabajadores.

Han pasado por varios episodios de desalojo y violencia ¿Cómo los encuentra este nuevo capítulo de Once?

J.P.: Hoy estamos mucho más maduros, caminamos mucho la calle, hacemos asambleas en cada cuadra, llevamos opciones. Es fundamental en la lucha no dividirse, es muy importante construir organización.

Los medios masivos, en su mayoría, ha demonizado el accionar de los trabajadores en la via publica. Principalmente con un discurso basado en la competencia desleal con los locales. ¿Cómo desmitificar este argumento?

J.P.: Nosotros no nos negamos a pagar impuestos, muchos somos monotributistas. Muchos son coaccionados y están pagando una coima para poder seguir trabajando. Si contáramos con una ley que regule en trabajo en la vía pública esa plata que está mal destinada a engordar los bolsillos de distintos funcionarios, iría a escuelas, hospitales. El Estado porteño sabe que se está pagando. Por otro lado estamos buscando nuevas alternativas para poder desterrar ese argumento: tomar la iniciativa de hacer nuestros propios productos, tener nuestra propia marca.

G.O.: No vi a ningún funcionario decir qué va a ser con esta gente que fue desalojada, de que van a vivir, esta política los orilla a más marginalidad y exclusión. Nosotros le proponemos al Estado de la Ciudad de Buenos Aires, que el mismo esfuerzo que se gasta en operativos, le ofrezca al trabajador adquirir su propia producir sus propios objetos que vende, tener un emprendimiento regulado, estar dentro de una cooperativa y los que no quieren producir, poder vender productos de otros artesanos, productores. La economía popular se puede autoabastecer, el estado tiene que regular la comercialización pero es indispensable que los trabajadores de la economía popular en la via pública nos organicemos y participemos activamente en la creación de una ley que nos contemple, nos regule y garantice nuestros derechos.